Unas cinco familias de crianceros permanecen “aisladas” en
sus campos de Tratayen, ubicados a unos kilómetros de Añelo, debido a la
inundación que padecieron luego de las últimas lluvias que azotaron toda la
región.
Se trata de crianceros que viven cerca del puesto de doma al costado dela Ruta 7, que desde el viernes
no pueden salir de sus precarias viviendas. Además, perdieron parte del ganado
como lechones, corderos y pollos, ahogados por el agua.
Luis González hace 40 años que reside en ese lugar y ayer contó aLa Mañana de Neuquén que
todavía ninguna autoridad municipal ni provincial se acercó para solucionar la
situación de las inundaciones en ese sector a pocos metros de la banquina.
“Perdí setenta pollos, corderos y lechones. Los caballos tienen que tomar agua
con barro”, se lamentó.
La lluvia arrasó también con los cultivos de alfalfa y cortó el agua de los pozos y los animales no tienen líquido. Además, destruyó el campo de doma –que fue utilizado por última vez el 11 de noviembre pasado–, quedó deshecho.
El agua podría evaporarse dentro de dos meses, según estiman los crianceros, ya que la arcilla no es permeable y las lagunas de más de50 centímetros de
profundidad están estancadas en el medio del campo de jineteada.
“Empezó a llover el viernes y a las cinco de la tarde ya estábamos inundados. Después se paró un poco el agua y al otro día ya no podíamos salir de las casas, todavía con vehículos no podemos salir, sólo con los caballos”, expresó.
Ayer los vecinos firmaron un petitorio dirigido a la delegación local dela Dirección Provincial
de Vialidad, para que de forma urgente repare las banquinas y haga una obra de
descarga para evitar futuras inundaciones.
PreocupaciónSe trata de crianceros que viven cerca del puesto de doma al costado de
Luis González hace 40 años que reside en ese lugar y ayer contó a
La lluvia arrasó también con los cultivos de alfalfa y cortó el agua de los pozos y los animales no tienen líquido. Además, destruyó el campo de doma –que fue utilizado por última vez el 11 de noviembre pasado–, quedó deshecho.
El agua podría evaporarse dentro de dos meses, según estiman los crianceros, ya que la arcilla no es permeable y las lagunas de más de
“Empezó a llover el viernes y a las cinco de la tarde ya estábamos inundados. Después se paró un poco el agua y al otro día ya no podíamos salir de las casas, todavía con vehículos no podemos salir, sólo con los caballos”, expresó.
Ayer los vecinos firmaron un petitorio dirigido a la delegación local de
Zenon Mardones y Horacio Romero son vecinos que viven en ese sector hace más de cuatro décadas y también contaron que padecen las mismas penurias cada vez que hay tormentas. “Es la tormenta más grande que vimos después de mucho tiempo, perdimos hasta el cuadro de tomates”, expresaron.
“Queremos la ampliación del descargador. La gente de Vialidad hizo una limpieza, pero no sirve porque cada vez que llueve pasa lo mismo. El agua tiene que descargar en otro lado no en nuestros campos”, dijo González.
Pero lo más impactante son los corrales inundados y el campo de doma donde se realizan dos espectáculos por año. “Se han podrido algunos postes y la verdad no sabemos cómo vamos a llegar a recuperar todo esto antes de marzo. Siempre que llueve pasa esto”, concluyó.
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