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miércoles, 27 de junio de 2012

Torturas y muerte en “La Escuelita”


Esta semana en el segundo juicio contra represores del Alto Valle de Río Negro y Neuquén declararán cinco víctimas que fueron torturadas en el centro clandestino “La Escuelita”, ubicado en el predio del Batallón de Ingenieros de Construcciones 181. Asimismo, brindarán su testimonio los hijos de José Luis Albanessi, quien murió en medio de una sesión de tormentos padecidos allí.
El centro de detención clandestino funcionó en los fondos del Batallón neuquino. Fue demolido en la década del 90, contrariando las órdenes judiciales. El miércoles 27 de julio, por la tarde, atestiguará ante el Tribunal Oral Criminal Federal (TOF) de Neuquén, Raúl Radonich, ex diputado provincial y actual jefe de la Udai Neuquén de Anses, detenido en dos oportunidades durante 1977.
La primera fue en su lugar de trabajo el 13 de enero. En esta ocasión fue traslado a “La Escuelita”, donde lo interrogaron y torturaron. La liberación se produjo el 19 de enero. El segundo secuestro se concretó el 4 de abril en su domicilio. El destino fue la Unidad de Detención Nº9 (U9). Permaneció alojado en la cárcel federal hasta el 29 de junio, cuando el subteniente Jorge Gaetani del Batallón 181, imputado en esta causa, lo llevó hasta su casa. Radonich supo en la U9 que su detención estaba pedida desde la ciudad de La Plata en la que vivió entre 1974-1975. Había estudiado en la localidad bonaerense, donde residían otros jóvenes neuquinos como David Lugones y Oscar Alfredo Ragni, víctimas del terrorismo de Estado, cuyos casos fueron ventilados en el primer juicio realizado en la región en 2008. Oscar Alfredo aún permanece desaparecido. En el centro clandestino le preguntaron por sus compañeros de La Plata. Además de Raúl, en la tarde del miércoles prestarán testimonio su hermana, Marta Mabel, y Manuel Benedicto Vera Urrutia.
Por la mañana será el turno de: Isidoro Soto, Susana Mordasini y Teresa Navarro. El jueves 28 declarará por videoteleconferencia desde Madrid, Hugo Obed Inostroza Arroyo, detenido en su vivienda de Plottier (Neuquén) el 26 de agosto de 1976.
Por ese entonces, Inostroza era delegado de obra en una empresa de construcciones en Neuquén, y militaba en el PRT-ERP. Ese mismo día, por la noche, luego de una intensa sesión de tortura en “La Escuelita”, intentó ahorcarse con las esposas, pero estas se aflojaron y logró escaparse del sitio. En la huida le dispararon en su pie. A Inostroza se le sumarán los testimonios de Luis Albornoz, José Bravo y Clorinda Barreto. El 1 de marzo de 1977 Barreto fue privada de su libertad junto a Jorge Berstein, quien está citado a declarar el viernes 29 de junio. Ambos trabajaban en la Compañía Envasadora Argentina. Fueron trasladados desde el domicilio de Barreto en General Roca (Rio Negro) hasta “La Escuelita” de Neuquén, donde sufrieron tormentos. Berstein fue liberado a los diez días de su secuestro en General Acha, mientras que a Barreto la soltaron a los ocho días. El viernes, después de Berstein, será el turno de Daniel Divinski y Carlos Eli De Filippis. En la tarde se presentarán ante el TOF, Adolfo y Leonor Albanessi y Enrique Coronel. De Filippis fue detenido el 23 de abril de 1977, a los 17 años, en su lugar de trabajo, la Cooperativa “La Colmena” de Cipolletti (Rio Negro) y trasladado a la comisaria de aquella localidad. El 25 de abril lo llevaron hasta el centro clandestino de Neuquén y posteriormente a la U9. Recuperó su libertad en diciembre. Al parecer su secuestro estaba vinculado a los incendios ocurridos en la Cooperativa de la que era empleado. Uno de los dueños, José Luis Albanessi también fue privado de su libertad en similares circunstancias y asesinado en “La Escuelita”. Su cuerpo fue entregado a la familia el 30 de abril de 1977. En el certificado de defunción, firmado por el imputado Hilarión de la Pas Sosa, jefe de la sección Sanidad de la Brigada de Infantería de Montaña VI de Neuquén, consta que la causa de su fallecimiento fue por una insuficiencia cardio-pulmonar aguda.

Fuente: Sindicato de Prensa de Neuquén
Foto: Raúl Rodríguez (fallecido, reportero gráfico)

jueves, 17 de mayo de 2012

“El ejército no era tan patriota como nos decían”


Pedro Maidana fue recibido con aplausos por la numerosa audiencia que se dio cita en el salón de la mutual de los universitarios en Neuquén capital, lugar donde se desarrollan las audiencias del segundo juicio contra los delitos de lesa humanidad ocurridos durante la última dictadura cívico-militar en la región. Maidana estuvo preso cinco años y medio y fue liberado después de haber padecido más de una decena de traslados a distintos lugares de detención del país.
Fue detenido en el colegio secundario nocturno de Cutral Co el 14 de junio de 1976, trasladado a la comisaría 14, al hospital local y luego en una ambulancia a la Unidad Penitenciaria 9 de Neuquén capital. En paupérrimas condiciones fue llevado a La Escuelita de Bahía Blanca vendado de pies a cabeza y traído nuevamente a la U9; pasó 21 días en La Escuelita de Neuquén, retornó a la U9 y de allí a la U6 de Rawson; estuvo luego en el Penal de Caseros, volvió a Rawson y terminó sus días de preso político en La Plata, donde el 22 de agosto de 1982 fue liberado.
Antes de iniciar su extenso relato, el testigo prestó su juramento ante el Tribunal Oral Federal de Neuquén por “los 30.000 compañeros desaparecidos”.
Maidana es un bonaerense de 55 años que no terminó sus estudios secundarios, ya que fue detenido, secuestrado y torturado, a los 19 años, por fuerzas conjuntas de la policía provincial de Neuquén y el Ejército Argentino en la Escuela Nacional de Enseñanza Técnica (ENET) 1, el mismo día que comenzó el “operativo Cutral Co”, el 14 de junio de 1976.
“Vengo a reafirmar lo que declaré hace años”, comenzó diciendo y anticipó que “en esos días sabía que se estaba realizando una razzia, estaba preparado debido a mi militancia, aunque nunca imaginé lo que fue”.
Describió que “ese día cuando llegué a la escuela no había operativo, ni militares, pero en poco tiempo, un compañero me dijo: `te buscan a vos´, cuando salgo veo a dos militares de alto rango hablando con el director, el ingeniero Paris, con el capitán Maier (muerto en 2010) y me dicen que tenía que acompañarlos; entonces el director asiente `vaya nomás´. Cuando llegamos a mi casa estaban mi abuela, mi madre, mis hermanos y Hugo Painemil, un amigo; allí sí, había operativo, llega un celular de la policía, un Fiat 125 y el capitán estaciona y se baja a 20 metros de casa, allí me pregunta el chofer en qué andaba; después salen de mi casa policías de civil, se suben al autito y se van. A mi hermano lo llevan al celular y se lo llevan”.
Maidana contó que “después me llevan a la comisaría de Cutral Co, me tienen contra la pared durante un largo rato, había más gente, luego escuché la voz de Paris que estaba hablando con algún oficial y escucho una frase que quedó grabada en mi cabeza, le dice que soy ‘una mosca de buena senda’, eso significaba que era bueno porque no molestaba, cosa que me sorprendió porque estuvimos muy enfrentados cuando desde el centro de estudiantes en cuarto año hicimos que peligrara su cargo de director al denunciar las condiciones estrictas en que nos pedían en esa época, pelo corto, higiene, corbata, zapatos, cuando muchas familias hacían un esfuerzo enorme por mandarnos a clases, éramos empleados de YPF u obreros de la construcción…” y en medio del relato el presidente del Tribunal Eugenio, Krom, debió interrumpir al testigo debido a sonidos descontrolados de la teleconferencia.
Al retorno, Maidana se refirió a las luchas reivindicatorias en la escuela cuando señaló que “en una volanteada fuimos reprimidos con sanciones y amonestaciones, pero seguimos y al año siguiente algunas cosas cambiaron, también nos involucramos en luchas obreras, acompañando a los trabajadores de una empresa que reclamaron varios días bajo la nieve y también estuvimos con los obreros de El Chocón”.
Continuó con la descripción de lo ocurrido en la comisaría de Cutral Co, al indicar que “dos hombres con pasamontañas que habían estado en mi casa me tomaron del hombro y me llevaron a la oficina del comisario. Me hacen arrodillar y me apoyan la cabeza contra el escritorio, había uniformados de verde y de azul; me hacen bajar la vista a coscorrones y me vendan los ojos y comienzan a preguntarme si tenía armas, que confesara, entonces decidí no decir nada teniendo en cuenta la gravedad de los hechos. Entonces, uno dijo: `Se mancó, llévenselo´; me atan y me conducen hacia fuera, pero por debajo de la venda veo otra vez el Fiat 125 que estaba en casa, entonces empecé a pensar que no iba a terminar bien”.
Luego de dar detalles acerca de su trabajo social y militancia en el PRT, retomó el relato para comentar que cuando llegaron a casa, temió que las revistas políticas que tenía pudieran perjudicar a su familia, “pero mi hermano y mi amigo las quemaron en el baño, mientras estaba el militar de consigna”, recordó.
Posteriormente, argumentó su idea de escapar, al indicar que “a pesar de estar atado, lo intenté para que quedara en evidencia que era un detenido ilegal, igualmente, no escaparía, no tenía dónde ir”. Luego me tiraron al suelo y me pegaron y después me subieron al camión del Ejército que estaba cubierta con una lona en la parte de atrás y  donde empezó la tortura con picana eléctrica, allí tampoco dije nada y pensé que era cuestión de aguantar hasta que se cansaran”.

Detenido a los 19 en el secundario nocturno
Maidana describió que “solamente me levantaban la venda para picanear los ojos y las sienes, la cabeza, la boca, también me golpearon con una pala en el estómago hasta que empecé a perder la conciencia y la retomaba; seguían preguntando por armas, qué teníamos que ver con eso, después me dejaron solo un rato hasta que llegó un médico del Ejército. Traté de no pestañar, me hice el desmayado y no recibí más castigo”.
Luego testimonió que “me bajaron del camión y me subieron a una Citroneta para llevarme al hospital, allí me dejan en una piecita con un soldado armado, una doctora me revisa, pide que nos dejen solos y junto con una enfermera me tranquiliza diciéndome que avisará a mamá y papá. Cuando amanece me trasladan en una ambulancia del Ejército a Neuquén capital”.
Maidana agregó que el día de la detención “fui a casa de José Méndez (conscripto detenido y desaparecido, cuyo caso fue ventilado la semana pasada) por si no estaban avisados, porque con ellos militábamos en el Partido Revolucionario de los Trabajadores y también fui a ver a Dora Seguel y su hermana quienes militaban en la Juventud Guevarista, para ver qué se podía hacer, sabíamos los militares venían a eternizarse en el poder para pelearle a las luchas sindicales”
“En la U9 –continuó Maidana- me dijeron que me preparara porque mi situación era complicada” y reseñó que “nosotros buscábamos ideales, estábamos compenetrados con las luchas contra el poder dominante de las empresas y los monopolios, alimentábamos una patria socialista. La actividad era expuesta al debatir otro modelo de país y el Ejército no era tan patriota como nos decían. Y así nosotros poníamos nuestro granito de arena para que esto cambie. Ya en 1975 Don Jaime (De Nevares, obispo de Neuquén) nos advertía que cuidáramos a nuestras familias porque la situación del país iba de mal en peor”.
Luego retomó el testimonio para afirmar que “ese 15 (junio de 1976) me llevan al calabozo y empiezan la caravana que viene de Cutral Co, pero no me pude comunicar con nadie, todos teníamos miedo de hablar. Al día siguiente me vendan y me interroga alguien que me informa de mi situación complicada y que me van a entregar a unas personas que me van a hacer papilla. Al tercer día me sacan al pasillo y veo a Chichita Seguel y a otra que no conocí, me llevan al aeropuerto y de ahí al centro de detención clandestino La Escuelita de Bahía Blanca. Antes de subir al avión me vendan de pies a cabeza, me tiran como un chorizo y arriba me ponen unas cadenas para que no me mueva. En Bahía con el único que hago contacto es con Cacho Galarza”.

Las gestiones de De Nevares
Indicó que más tarde lo volvieron a trasladar a la U9 con Eduardo Buamscha y Miguel Pincheira, a un viejo pabellón compartido con Bascuñán y Almarza.  “Me enteré que allí estaban José y Sergio Méndez, entre otras personas”, recordó. “Al día siguiente, ya con uniforme de preso, me hacen poner el pulgar en un formulario y me dicen: ‘se va en comisión’ y me suben a la parte de atrás de un auto con los ojos vendados. Vamos por caminos asfaltados y pedregullo; supuse entonces que era el lugar del interrogatorio. Era La Escuelita. Al llegar me esposan a unas cuchetas, allí estuve 21 días y pude ubicar a Cancio, Seminario y Pincheira. Intercambiábamos un poquito de aliento, nos decíamos que eso no podía durar eternamente, también me castigaron varias veces por hablar con ellos. Nos daban cintazos, nos ataban los pies a las camas, estuvimos varios días bajo esas condiciones, me preguntaban por Sergio y José Méndez, negué que los conociera y de José dije que éramos compañeros de escuela. Entonces, cansados, me tiraron en el camastro y no aplicaron más tortura, creo que ya era por el esfuerzo que hacían las familias afuera junto a Monseñor (De Nevares), creo que por eso el trato fue más benigno, creo que pensaron que era inútil insistir”.
Maidana reveló que “mi temor era muy grande, me costó muchísimo, nos daban de comer y a veces no, el dolor de las esposas, la sed, el hambre, fue una experiencia muy atroz. Una noche se escuchó un gran alboroto, que alguien se había escapado, se oyeron descargas de ametralladoras, el guardia que se quedó con nosotros nos golpeó y descargó su bronca contra nosotros. Con los años me enteré que ese preso estaba vivo y vivía en España. Después de 21 días vendado me llevan a la U9, llegué con conjuntivitis, pero contento de volver a la legalidad, quedaba a disposición del PEN”
Sobre su última estadía en la U9, dijo que “pasaron varios días y después empecé a recibir visitas gracias a los trámites que hizo monseñor, se que recorrió las jerarquías del Ejército, constantemente preocupado por mí, para que no esté solo en este mundo. Esta situación fue bastante traumática, estábamos en una condición de presos políticos y nosotros confiábamos que la civilidad vuelva a reclamar por el retorno de la democracia”.
Tras las preguntas de los abogados, Maidana respondió que “fue un atropello histórico que realizó el Ejército con el poder político. La verdad se impone, la justicia se impone, tienen que aplicar condenas efectivas para la democracia” y puntualizó que “tienen que reconocer que se equivocaron mal, que se condenaron a sí mismos al atacar a toda una generación”.

Fuente: El Diario del Juicio del Sindicato de Prensa de Neuquén. www.spnqn.com.ar/juicio

viernes, 27 de abril de 2012

Buamscha: “A Reinhold y Farías, dos que reconozco”



Esa fue una de las frases más destacadas en la continuidad de las audiencias del segundo juicio contra los represores de la región que actuaron durante última la dictadura cívico-militar. La formuló el ex legislador peronista Eduardo Buamscha al presentarse esta mañana como el primer testigo del caso que investiga la detención ilegal de Carlos Kristensen, fallecido en el exilio.
Buamscha reconoció a Oscar Reinhold y a Luis Alberto Farías Barrera y relató ante el Tribunal que estuvo detenido en la Unidad 9 de Neuquén, fue trasladado para ser interrogado y golpeado en la delegación local de la Policía Federal; que lo llevaron vendado en avión al centro clandestino La Escuelita de Bahía Blanca y posteriormente, al penal de Rawson.
Buamscha también reconoció a Raúl Guglielminetti como integrante de la patota que lo secuestró, pero señaló específicamente al jefe de inteligencia y al jefe del Comando de la Sexta Brigada del Ejército, respectivamente.
Durante una parte de su testimonio, Buamscha estimó que “en julio de 1976 comenzó a funcionar La Escuelita, porque anteriormente nos interrogaban en la delegación de la Policía Federal y también nos llevaron a Bahía Blanca”, y agregó que “algunos de nosotros estuvimos en las dos Escuelitas”.
Reconoció a Kristensen en la U9, relató cuando fueron trasladados juntos en avión hasta Bahía Blanca desde diciembre de 1976 a febrero del año siguiente y declaró que “nunca se repuso de los primeros interrogatorios”. Reveló que estuvo detenido en la U9 desde el 5 de abril hasta los primeros días de junio, cuando fue llevado a Bahía Blanca. Allí estuvo un mes, regresó a Neuquén y la segunda semana de setiembre fue transportado al penal de Rawson.
Sobre la condición de los detenidos, dijo que “era indescriptible” y atestiguó que “las marcas de las esposas en las manos y en los pies llegaban a los huesos”. Buamscha resaltó que “siempre el motivo de tortura era por el tipo de militancia que tenía cada uno de nosotros, en general era por motivos ideológicos”.
Casi en el final de su declaración, Buamscha, quien reside en San Martín de los Andes, se dirigió al Tribunal para manifestar que ante algunas preguntas de los defensores se sentía “más imputado que testigo”, y sentenció que eso “es la teoría de los dos demonios”.  Luego se retiró aplaudido y vitoreado por el público que se hizo presente en el salón de Amuc.
En una charla con periodistas, sostuvo que “tenía algunas cosas más para decir, me parece que se estaban yendo por las ramas, no tenía nada que ver” refiriéndose a los requerimientos de la defensa y agregó que “todavía tengo que hacer otra declaración por lo de Bahía”. Reconoció su malestar porque “incluso empezaron a cuestionar la posición ideológica de gente que está muerta”. Reiteró que “son bastante desubicados – con todo respeto-, pero me sacaron de quicio, la verdad me sacaron de quicio”.
El ex diputado del Frejuli señaló “a Reinhold y a Farías Barrera, a los dos que yo reconozco; a Guglieminetti no tanto, pero con referencia a nuestros niños, nuestros cadáveres, ahora que Videla reconoce todas estas barbaridades que ellos están negando, es bueno que digan qué hicieron, dónde están los bebés, dónde están los cuerpos, porque ni ellos van a morir tranquilos ni nosotros vamos a estar tranquilos hasta que no termine esto definitivamente con la verdad”.
Explicó que “Reinhold y a Farías Barrera eran los que representaban al Ejército ante los familiares, eran las personas que –seguramente no torturaron- pero eran responsables de todo eso” y opinó que “ellos no se ensuciaron las manos en la tortura – probablemente, no estoy seguro-, pero pueden decir la verdad, no es tan difícil, ellos saben dónde están los cuerpos, ellos saben dónde están los bebés y ellos mismos se perjudican no diciendo la verdad”.
Acerca de sus compañeros de celda Kristensen y Javier Seminario – aún desaparecido- indicó que “nunca volvieron a ser quienes eran después de las torturas” y describió que “primero fue Carlos (Kristensen) quien entró en una depresión profundísima, no era el mismo, y Javier siempre estuvo un poco preocupado por la famosa tortura de La Escuelita de Neuquén, porque lo destrozaron, estaba muy deprimido -con la absoluta seguridad que eso solamente él lo puede entender-, sabía qué le iba a pasar y eso lo van a decir varios de los que estuvimos presos juntos”.
Expresó que “el pacto de silencio lo rompió Videla, el pacto de silencio lo rompe el jefe máximo de toda la época de la tortura, yo creo que eso puede dar pié a que otros digan `bueno terminemos con esto, saquémonos estos muertos de encima, todo este peso de encima` y a los mejor todos, de los dos lados, ellos y nosotros vamos a estar mucho más en paz”.
Finalizó diciendo que “mientras existan los cadáveres desaparecidos, los bebés con los padres que no son de ellos, creo que acá nunca va a haber ninguna posibilidad de que de los dos lados la gente muera tranquila”.

Fuente: Sindicato de Prensa. www.spnqn.com.ar/juicio - Foto: Oscar Livera

viernes, 16 de marzo de 2012

Organismo neuquino expondrá a nivel nacional

El próximo 23 de marzo el Centro de Atención a la Víctima del Delito de Neuquén -CAVD- expondrá en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Protocolo de Asistencia a Víctimas de Delitos de Lesa Humanidad, único en el país.
Este documento fue elaborado por los profesionales neuquinos en sintonía con la inminente realización del segundo tramo del juicio oral en la causa conocida como Escuelita II, que comenzará el 28 de marzo.
La convocatoria para el encuentro surgió desde el Consejo Federal de Oficinas de Atención a Víctimas de Delito. Viajarán a disertar la directora provincial del CAVD, Silvia Alonso y la directora general, Gabriela Roque Allende.
Protocolo
El protocolo fue pensado, desarrollado, iniciado y promovido por el CAVD. Se trata de una experiencia pionera que se destaca por la metodología de apoyo planteada para los damnificados, que contempla la asistencia desde la etapa anterior al juicio, durante y después del mismo.
Por primera vez en su historia, el CAVD neuquino se convertirá figura principal de estos encuentros, ya que su materia de exposición será el primer tema a tratar y sobre el mismo girará gran parte del debate del encuentro

martes, 13 de marzo de 2012

Radonich espera el inicio del segundo juicio contra los represores

El militante y político Raúl Radonich dijo hoy a Radio Sayhueque que “la búsqueda de verdad memoria y justicia no solo serán para reparar el pasado sino también para construir un presente y un futuro despejado de esos crímenes tan aberrantes”, en referencia al Segundo Juicio contra los militares, previsto para el próximo 28 de marzo en Amunc de Neuquén capital. Es uno de los testigos citado que declarará por segunda vez en los juicios de lesa humanidad.
Radonich aseveró que “uno ha vivido postergaciones con mucha frustración” y resaltó que el segundo juicio “tiene un significado muy especial porque los centros clandestinos fueron el eje material del plan genocida de la dictadura cívico-militar”. Agregó que “la Escuelita tiene un símbolo porque en ese lugar físico, se materializó el terror, el horror” y sentenció que “para llevar adelante el proyecto cívico-militar necesitaban una política de terror”.
Relató en forma telefónica que “la aplicación de todo tipo de torturas y vejámenes” y destacó la importancia del sitio al indicar que “a través de la justicia y del reconocimiento que se hizo del lugar en 1984, eso existió en Neuquén como un centro clandestino de detención”.
“Es importante que la cámara de casación al cambiar su composición -porque antes se frenó mucho el desarrollo de los juicios, incluso algunos integrantes terminaron defendiendo a los represores- hoy de alguna manera empiezan a destrabarse algunos escollos”, resaltó.
Acerca de su participación como declarante mencionó que “es una gran responsabilidad y compromiso dar testimonio para que no se vuelva a repetir”. Narró que “era indispensable para toda la represión la utilización de la picana, para que ellos accedieran a la supuesta información que necesitaban”. Sobre la participación de los soldados apuntó que “en su gran mayoría uno cree que no tuvieron una participación voluntaria y acáa en Neuquén la única fuga de Hugo Inostroza que se produce, se encuentra en su desesperada huida, con un soldado que huyó para dejarlo escapar y eso termina siendo un gesto de heroísmo”. 

jueves, 8 de marzo de 2012

La Escuelita II: Fijaron fecha de inicio el 28 de marzo

El miércoles 28 de marzo a las 9 se iniciará el segundo tramo del juicio por violaciones a los derechos humanos ocurridos durante la última dictadura militar en la región.
Ayer, el Tribunal Oral Federal de Neuquén informó que en el marco de la causa denominada "Luera, José Ricardo y otros s/delitos contra la libertad y otros", conocida como "La Escuelita II", la Cámara Federal de Casación Penal decidió mantener la decisión adoptada en la que se designaba a Mariano Lozano como integrante del tribunal y a Norberto Ferrando como juez sustituto que juzgará a 24 imputados, incluidos siete ex jefes militares que fueron acusados y condenados en 2008 por crímenes de lesa humanidad en el primer proceso judicial, además de integrantes del Ejército, Gendarmería, Policía Federal, policías de Neuquén y Río Negro, y de servicios de inteligencia que integraban los operativos de persecución, desaparición y tortura en los centros clandestinos de detención.
El comunicado firmado por Orlando Coscia, presidente del Tribunal, y Eugenio Krom, primer vocal, señala: "Fíjase el inicio de la audiencia de debate para el día 28 del corriente mes y año a partir de las 9, debiendo procederse a la adecuación del cronograma de las jornadas de juicio".
El pasado viernes, el Tribunal Oral Federal de Neuquén decidió suspender el comienzo del juicio tras conocer la resolución de la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca que había resuelto dejar sin efecto la designación del juez Lozano para integrar y mencionar en su reemplazo al juez Norberto Ferrando y, como jueza sustituta a María del Carmen de la Barrera de Ingelmo.