miércoles, 5 de diciembre de 2012

Se desprendió una ventana y golpeó en la cabeza a una empleada


Trabajadores del registro provincial de vivienda Ruprovi cerraron ayer las puertas del organismo y suspendieron la atención al público luego de que una ventana se desprendiera de la pared y cayera sobre una de las empleadas del organismo provincial lastimándola en la cabeza.
 Sucedió antes del mediodía en la planta alta del edificio ubicado sobre la Antártida Argentina a pocos metros de Combate de San Lorenzo. “Se desprendió una de las cuatro ventanas que dan a la calle”, contó Patricia Chandía, una de las trabajadoras quien detalló que la caída provocó un gran susto y un golpe en la cabeza de la mujer que estaba trabajando en su escritorio de espaldas a la ventana. “Se la llevó la ambulancia, no perdió el conocimiento pero estaba sangrando aunque se podría haber degollado porque se rompieron todos los vidrios”, agregó Chandía.
 Susana Borquis, otra de las empleadas del Ruprovi, contó que este no fue el único accidente que se vivió en el último mes. “La semana pasada una de las empleadas de limpieza se electrocutó en una bacha. Estaba escurriendo un trapo y se electrocutó. Perdió el conocimiento y tiene un ojo vendado”, detalló Borquis.
 
Denuncias reiteradas
 La situación no sólo enojó a los empleados sino que reflotó un reclamo que viene desde el mes de marzo. “Tenemos muchos problemas, paredes rajadas, el piso se mueve, la escalera en mal estado, el olor a cloaca es insoportable, no hay salida de emergencia. Son muchas cosas que estamos denunciando pero no nos dan respuesta”, agregó Susana Borquis, otra de las empleadas.
 Contaron que el edificio está alquilado y afirmaron que no cuenta con las habilitaciones correspondientes. “Elevamos una nota al municipio, vinieron a ver si el galpón estaba habilitado para tanta gente que trabaja acá y tanto archivo que hay. Vinieron pero no tuvimos ninguna respuesta. Lo mismo pasó con Provincia, se hicieron las denuncias pero tampoco tuvimos respuestas”, agregó Borquis.
 “No podemos seguir trabajando acá. No estamos hablando de que no queremos trabajar. Estamos plantenado que nos muden. Si es más al oeste no importa. Pedimos seguridad. Esto es una cárcel de mujeres”, aseveró la empleada.

No hay comentarios: