La semana próxima comienzan a juzgar el homicidio del comerciante de Cinco Saltos José Cirilo Painé Painé, quien fue asesinado en su habitación de manera brutal. El imputado por el crimen es José Torres, un trabajador de la cosecha oriundo de Tucumán. El debate oral y público se realizará ante la Cámara Criminal Primera de Cipolletti y está previsto escuchar la declaración de unos 17 testigos.
El crimen ocurrió entre el 2 y el 4 de enero de 2010 en el dormitorio de la víctima, que residía en la intersección de las calles Cipolletti y Fernández Oro de Cinco Saltos. Allí también funcionaba la despensa "Don Oscar", que atendía el propio Painé Painé. El juicio será oral y público y comienza el lunes a las 9:30 en la sala de audiencias de la Cámara Primera. Se extenderá hasta el jueves porque están citados 17 testigos.
Se presume que cuando la víctima cerró su comercio mantuvo una pelea con Torres, ya en el interior de la casa. Aparentemente, el acusado agredió con un arma cortante a Painé Painé y luego le envolvió la cabeza con una manta y lo asfixió.
Los testigos dijeron en la etapa de instrucción que Torres era el único de los trabajadores rurales que ingresaba al domicilio del comerciante porque solía hacerle algunos mandados.La víctima, de 54 años, tenía unas piezas en la parte trasera de su casa que solía alquilar a trabajadores temporarios. Torres, de 21 años, había viajado a la zona para la cosecha pero no le alquilaba a Painé Painé, aunque frecuentaba la vivienda porque también conocía a otros inquilinos y al comerciante.
El juez Gustavo Herrera procesó a Torres por el delito de homicidio simple. Un trabajo en conjunto entre la fiscal Rita Lucía y la Policía permitió recolectar las pruebas que luego se usaron para llevar el caso a juicio.
Un análisis de ADN determinó que el material genético que había debajo de las uñas de la víctima correspondía al joven que ahora está preso y procesado.
El tribunal está integrado por los jueces Alejandra Berenguer, Álvaro Meynet y Edgardo Albrieu. El fiscal de Cámara es Ricardo Maggi y la defensora del imputado es Jorgelina Montero.
La gente que conocía al comerciante notó su ausencia porque después del feriado de fin de año el hombre no volvió a abrir el comercio. Entonces le avisaron a la Policía y cuando los efectivos ingresaron lo encontraron desnudo en su cama, con signos de haber recibido varios golpes. Las huellas de Torres se encontraron en una vaso de vidrio, en una botella de soda y en otra de fernet que estaba ubicada sobre la chimenea. La víctima tenía lesiones compatibles con un mecanismo de defensa.
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