En pocos días más, la estructura del ex peaje de la Ruta Provincial 7 será parte de la historia. Ayer, una grúa contratada por Vialidad provincial comenzó a retirar parte de las cabreadas de cemento, que se montaron allá por 1994.
El peaje no funciona desde agosto de 2010, pero la estructura siguió parada por más de dos años, como un “elefante blanco” que regulaba la velocidad de los vehículos a medida que se acercaban a las cabinas, frente al barrio 11 de octubre.
En un futuro, el Sistema Integrado de Emergencias de la provincia de Neuquén (SIEN) instalará una base integrada con el fin de asistir a los accidentados que se producen en la ruta, que cada tanto genera muertos por la imprudencia de circular a altas velocidades.
El subsecretario de Planificación y Servicios Públicos, Guillermo Monsani, explicó ayer a La Mañana de Neuquén que “en todo este mes vamos a trabajar sobre la prevención en el tránsito” y anunció que se colocarán reductores de velocidad en la calzada.
Ayer una grúa de unos 20 metros retiró unos 24 paneles de premoldeado de 4 toneladas y 18 metros de largo durante todo el día. La empresa tuvo que hacer el trabajo “sin vientos” es por eso que pidió un informe al servicio meteorológico de la AIC.
Por momentos, la Policía tuvo que cortar el tránsito en forma intermitente para realizar la operación debido a la peligrosidad que implicó retirar los pesados paneles que están en buen estado y que irán al depósito de Vialidad provincial, según se informó.
“Son distintas etapas, estuvieron desmontando la parte eléctrica y ahora la premoldeada. La vigas y columnas, las parte de hormigón, esa especie de islas se retirarán en otro momento”, explicó el funcionario.
Monsani indicó que las instalaciones para el funcionamiento del centro de emergencias “tendrán que adecuarse”, ya que por los años y los hechos vandálicos no están hoy en condiciones de utilizarse a corto plazo. El año que viene comenzarán los trabajos.
“Como se van a demorar cuatro o cinco días y el tránsito se va a habilitar directamente, tenemos que reducir”, dijo Monsani.
Es que los vecinos del barrio 11 de Octubre padecieron la instalación del peaje y ahora los afecta la liberación de la ruta. Cuando se cobraba la tarifa, el vecindario se vio obligado a pagarla, estando a menos de cien metros de la ruta.
Luego del cese del peaje, los vehículos circulaban a velocidades mayores a 100 kilómetros por hora y por momentos se les hizo una verdadera odisea acceder a la Ruta 7.
El peaje se radicó hace 18 años y fue inaugurado por el ex gobernador Jorge Sobisch y el ex presidente Carlos Menem. La ex concesionaria Caminos del Comahue SA dejó una deuda con el IADEP (en su momento Fundep) de más de 23 millones de pesos/dólares; pero a la vez, la empresa hizo un reclamo económico a la Provincia por haberle reducido la tarifa un 20% después de julio de 2001, por un decreto nacional que ajustó los valores en plena crisis.
En 2010, gobernador Jorge Sapag, mediante el Decreto 935/10, autorizó el incremento de la tarifa a la concesionaria -luego de hacer el traspaso de empresas- de un 250% promedio en las categorías.
Pero la medida fue resistida, no sólo por el accionar corporativo de organizaciones, sino por el desencanto de la gente de tener que volver a pagar una obra que, al entender popular “ya estaba pagada”. En ese entonces, Centenario reaccionó casi como una “pueblada” sobre la ruta, protesta que fue reprimida por la Policía.
El 9 de agosto de 2011 el gobierno provincial anunció el fin del peaje, que había sido infructuosamente traspasada a la empresa Concesionarios Caminos del Neuquén SA. Con él, terminó un largo historial de luchas, juicios y desplantes económicos.
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