El Frente para la Victoria cerró el período ordinario en el Congreso con la sanción de la reforma del mercado de capitales. Con 43 votos a favor y 19 en contra, el oficialismo le dio rango de ley al proyecto que incrementa la presencia del Estado en el mercado de capitales, promueve la canalización del ahorro hacia la inversión productiva, protege a inversores minoristas y propicia un mayor número de agentes de mercado.
El proyecto aprobado ayer contiene en 150 artículos una serie de normas de transparencia que protegen a los agentes e inversores, faculta a la CNV para orientar el funcionamiento del mercado de capitales, incorpora a las universidades públicas como alternativa a las calificadores de riesgo y posibilita las pequeñas y medianas empresas a acceder a otra fuente de financiamiento más allá de los créditos bancarios.
La norma que contó con el aval del oficialismo, sus habituales aliados y el interbloque del FAP; y fue rechazada por la Unión Cívica Radical y el peronismo disidente fue defendida en el recinto, en primer término y como miembro informante por la bancada del FPV, por Aníbal Fernández. El ex jefe de Gabinete señaló que el proyecto tiene como objetivo mejorar la situación de un mercado en el cual "no hay desarrollo de capitales porque no hay adecuada regulación, porque es engorroso el acceso a los inversores, no es transparente la forma en que se lleva la práctica y porque se desconfía. Todo esto es lo que nosotros debemos tomar como concepto central de una nueva legislación que le permita a la Comisión Nacional de Valores (CNV) poder tener todo el espectro completo dominado para trabajar con cada uno de los valores."
Respecto al acceso de "nuevos jugadores", Fernández explicó que la idea no es sólo trabajar con "las grandes empresas que son prácticamente las únicas que pueden acceder, sino también con la pequeña y mediana empresa que tanto tiene por buscar", y detalló que "en ese mismo marco es imperioso romper el contraste entre tasa de interés y tipo de cambio, que es lo que termina apareciendo como alternativas de atesoramiento y que hemos vivido nosotros con la desesperación del acceso al dólar como forma de atesoramiento".
La primera sorpresa de la sesión llegó cuando el radical Gerardo Morales anunció que su bloque votaría en contra. A partir de allí, el jujeño se esmeró para justificar no sólo el voto negativo, sino la postura contraria a la sostenida por el bloque del partido centenario hace una semana atrás en la Cámara Baja.
Con ese fin, Morales hizo uso de las remanidas muletillas que cualquiera de los bloques de la oposición utiliza de manera habitual para argumentar los votos negativos en contra de cualquier proyecto que llegue al recinto impulsado por el Ejecutivo. Así, el jujeño paseó su laxa argumentación por la inflación, el funcionamiento del Indec y la tan mentada seguridad jurídica.
Más allá de esto, a la hora de puntualizar, Morales centralizó sus críticas en las modificaciones que había sufrido el artículo 20 del proyecto en su paso por Diputados, que le otorgan a la CNV el "poder de policía" dentro del mercado de valores. En tal sentido los cuestionamientos radicales recayeron sobre la figura del "veedor con facultad de veto" y las de "separación" de los órganos de administración por 180 días, tras un simple pedido de las minorías ante la propia CNV, por supuestas irregularidades y sin sumario previo.
Desde el peronismo disidente, Sonia Escudero repitió el mismo esquema que planteó Morales y señaló que el artículo 20 "contiene un exceso de poder", y explicó que para incrementar el mercado de capitales es necesario "seguridad monetaria y jurídica", ambas ausentes a su criterio debido a la inflación y a las estadísticas del Indec.
Por su parte, el FAP decidió acompañar en general la ley aunque votó en disidencia una serie de artículos, especialmente el 20. Durante su exposición y como jefe de bloque, Rubén Giustiniani explicó que "la mayor regulación estatal es el motivo por el cual votamos esta ley".
Luego del debate y la sanción de la ley, el titular de la CNV, Alejandro Vanoli, quien presenció el trasiego parlamentario, celebró la aprobación. "El amplio consenso con el que se sancionó la ley demuestra lo necesarias que eran estas modificaciones para establecer buenos controles y permitir una reconfiguración integral del funcionamiento del mercado de capitales en nuestro país", dijo Vanoli.
El funcionario resaltó que esta ley "nos equipara a los mejores estándares internacionales", y que la misma posibilitará una "mejor regulación de los mercados, y contribuirá a promover el ahorro popular, canalizar la inversión hacia la economía real, federalizar el crédito e integrar a todos los mercados del país para orientarlos hacia el desarrollo con equidad".
Por su parte, el ministro de Economía, Hernán Lorenzino, consideró que la nueva ley "promoverá la federalización y fomentará las economías regionales". Lorenzino, que acompañó a Vanoli mientras se desarrolló el debate en la Cámara Alta, sostuvo que "esta ley va a generar importantes transformaciones en el mercado de capitales. De hecho ya lo está haciendo, como la federalización de las bolsas que están trabajando en sus fusiones. Es un paso más para acercar el financiamiento a la economía real, alejándola de la especulación financiera permanente", afirmó el ministro.
Según lo dispuesto en el articulado, la nueva ley entrará en vigencia a los 30 días corridos de su publicación en el Boletín Oficial, excepto aquellas disposiciones sujetas a reglamentación por parte de la CNV. Para dictar las reglamentaciones la CNV cuenta con un plazo de 180 días corridos contados a partir de la fecha de entrada en vigencia. Asimismo, la CNV será la encargada de incluir dentro de sus reglamentaciones los cronogramas de adecuación para las distintas entidades, Bolsas y agentes intermediarios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario