Entre sus aspectos más relevantes, la norma crea el impuesto al valor agregado del 12% para los servicios bancarios, establece una tributación para los fondos depositados en el exterior y autoriza al ente regulador Junta Bancaria a ponerle un techo a los sueldos de los banqueros. Con ella, el gobierno espera recaudar anualmente unos 164 millones de dólares de la banca privada. El Estado agregará otros 140 millones para elevar el monto del BDH que cobran 1,2 millones de pobres y 600 mil ancianos y discapacitados.
Ayer, horas después de que la Asamblea votara la ley, la Superintendencia de Bancos multó a cuatro instituciones que enviaron cartas alarmistas a sus clientes, advirtiéndoles sobre supuestos efectos negativos de la norma. La sanción recayó sobre ocho ejecutivos, quienes deberán pagar cada uno 7887 dólares. Según el ente de control, las comunicaciones remitidas a los usuarios "cursaron mensajes confusos que pueden generar reacciones o interpretaciones adversas con consecuencias irreparables, en detrimento del interés público."
De acuerdo con la Asociación de Bancos Privados, la denominada ley de Redistribución de los Ingresos para el Gasto Social "afectará la expansión crediticia del sector, teniendo efectos negativos sobre el crecimiento de la economía y el nivel de empleo". Correa había anunciado la idea de aumentar el BDH en respuesta a un ofrecimiento del banquero Guillermo Lasso, su principal contendor en la carrera por la reelección, quien dijo que lo financiaría reduciendo la publicidad oficial, lo que el presidente calificó de “demagógico”. Para los comicios del 17 de febrero Correa tiene una intención de voto del 51%, contra el 19% de Lasso.
Fuera del sector bancario no hubo una corriente de oposición a la ley. Correa acusó a los banqueros de llevar a cabo "una estrategia del terror" para intentar que los ecuatorianos “no apoyen al gobierno y ver si ponen como presidente a su candidato”. El jefe de Estado mostró su satisfacción por la aprobación de la ley y dijo que "por primera vez se socializan las ganancias de la banca, y estamos muy orgullosos de ello". Al igual que Lasso, el tercer candidato para las presidenciales de febrero, el ex presidente Lucio Gutiérrez, también es partidario de aumentar el BDH. Gutiérrez no habla de 50 sino de 65 dólares, pero no explica cómo lo financiaría.
La banca declaró ganancias por 283 millones de dólares en 2009, que el año pasado subieron a 393 millones, según cifras de la Asociación de Bancos Privados.
Fuentes: Efe, Ap y Dpa
No hay comentarios:
Publicar un comentario