Dos testigos -que figuraban en 2002 como beneficiarios de un
subsidio del municipio de esta ciudad-reconocieron ayer que nunca firmaron
documentos ni planillas. Fue durante el juicio que involucra al ex intendente
Luis Castillo (MPN) y a once de sus funcionarios, sospechados de haber
arbitrado maniobras para quedarse con dinero del Estado.
La fiscal de cámara, María Dolores Finiochetti, aportó las pruebas documentales
en las cuales aparecía una nómina de beneficiarios, que supuestamente cobraban
planes sociales de la comuna, de entre 475 y 1.830 pesos en 2002.
Pero ninguna de las dos personas que declararon ayer ante los jueces dela Cámara Criminal
Primera reconoció su firma en los listados y expedientes, por lo que la
situación de los imputados se tornó más compleja en la tercera audiencia del
debate.
Existe una larga lista de testigos (alrededor de 80) que prestarán declaración en el juicio donde se involucra, por decenas de delitos por peculado, a varios ex integrantes del gabinete de Castillo, en un proceso judicial que se prolongó por más de 11 años.
Dos de ellos declararon ayer en el debate y ratificaron que las firmas que aparecen en las planillas serían apócrifas, un indicio que compromete la situación de algunos imputados, sospechados de peculado reiterado.
Ninguno de los imputados replicó las declaraciones de los ex subsidiados y se espera que hoy se siga con una ronda de testigos.
Otras dos personas que llamaron a declarar fueron dos ex empleados de una estación de servicios de Centenario, ubicada en la segunda rotonda, aunque poco pudieron aportar a la causa, según manifestaron fuentes judiciales.
La fiscalía intenta certificar si los testigos pudieron ratificar lo que dicen las escuchas telefónicas del 6 y 7 de noviembre de 2002, en las cuales Castillo autoriza en forma verbal a que Héctor “Zapallito” Molina se abastezca de combustible para ir a un corte de ruta. Primero se lo habría autorizado a él y un día después al grupo de piqueteros que se disponía a cortarla Ruta 7.
Castillo era intendente de Centenario cuando hace 11 años estalló un escándalo tras una denuncia de un beneficiario de planes sociales. Las maniobras consistían en adulterar expedientes administrativos y sacar dinero para beneficio personal. Esto mediante empresas que no prestaban servicios y fondos de subsidios que nunca llegaron a destino.
Pero ninguna de las dos personas que declararon ayer ante los jueces de
Existe una larga lista de testigos (alrededor de 80) que prestarán declaración en el juicio donde se involucra, por decenas de delitos por peculado, a varios ex integrantes del gabinete de Castillo, en un proceso judicial que se prolongó por más de 11 años.
Dos de ellos declararon ayer en el debate y ratificaron que las firmas que aparecen en las planillas serían apócrifas, un indicio que compromete la situación de algunos imputados, sospechados de peculado reiterado.
Ninguno de los imputados replicó las declaraciones de los ex subsidiados y se espera que hoy se siga con una ronda de testigos.
Otras dos personas que llamaron a declarar fueron dos ex empleados de una estación de servicios de Centenario, ubicada en la segunda rotonda, aunque poco pudieron aportar a la causa, según manifestaron fuentes judiciales.
La fiscalía intenta certificar si los testigos pudieron ratificar lo que dicen las escuchas telefónicas del 6 y 7 de noviembre de 2002, en las cuales Castillo autoriza en forma verbal a que Héctor “Zapallito” Molina se abastezca de combustible para ir a un corte de ruta. Primero se lo habría autorizado a él y un día después al grupo de piqueteros que se disponía a cortar
Castillo era intendente de Centenario cuando hace 11 años estalló un escándalo tras una denuncia de un beneficiario de planes sociales. Las maniobras consistían en adulterar expedientes administrativos y sacar dinero para beneficio personal. Esto mediante empresas que no prestaban servicios y fondos de subsidios que nunca llegaron a destino.
No hay comentarios:
Publicar un comentario