Se realizó en Centenario el tradicional acto por el Día de la Memoria , la Verdad y La Justicia el sábado pasado en la plaza Hipólito Irigoyen. Noemí Labrune de la Asamblea por los Derechos Humanos de Neuquén fue la principal oradora. El encuentro fue organizado por los integrantes de la biblioteca popular Jorge Fonseca y asistieron organizaciones políticas y gremiales.
Labrune anunció el inicio del segundo juicio a los represores en la región durante la última dictadura cívico-militar. Criticó a la justicia al indicar que “lo importante hubiera sido ponerlos en la cárcel cuando eran militares activos” y sostuvo que los militares “ahora son viejitos de 80 años y ahora hay gente que hasta le da lástima, verlos allí en el banquito” (de los acusados).
La dirigente sostuvo que “en los juicios están señalados el poder económico que no querían cambios en la sociedad y además que se volviera atrás con lo que se había ido conquistando, las luchas de años” y agregó que “el militarismo y el capitalismo aliado que estaban en la cúpula, fueron los aliados y este es un juicio institucional a ese poder, las consecuencias de esa dictadura para romper la resistencia popular”.
La representante de la ADPH manifestó que “se está enjuiciando la mentalidad militar, la organización e influencia militar en la vida social, política y económica pero también la influencia de aquellos que buscan a los militares para dominar” y dijo que “como la ley antiterrorista, hay muchas otras cosas que hay que desarticular todavía, pero la Apdh esta trabajando en el juicio porque hay que hacer justicia, porque es una justicia atrasada, es una justicia que no logra mantener a los genocidas en las cárceles comunes porque hay un código procesal que permite, indica y a veces obliga cuando hay enfermedades a mandarlos a la casa”
Destacó la importancia de la audiencias al indicar que “no tendría sentido el juicio si solo fuéramos los abogados, los organismos, los imputados, las víctimas” y aseguró que “si tiene sentido, si se movilizan como en el primer juicio, si se informan, si socializan la información, comunica a sus vecinos y de alguna manera se apasiona por lo que esta pasando allí, porque es el cierre de un drama en el que todos fuimos victimizados, donde aun los que no habían nacido todavía están viviendo las consecuencias en lo económico, en lo social, lo político, en ver que hay hijos recuperados, que sufre un tragedia”.
Expuso que “si la gente nos acompaña este juicio va a tener dos sentidos, el sentido de justicia y el sentido de reparación y de invocación, a una lucha que continúa que no puede ser nunca más reprimida” y aclaró que “si la comunidad no acompaña, entiende que ya no vale la pena, estaremos en una lucha solitaria como fue muy solitaria la lucha de los organismos al principio, tratando de demostrar jurídicamente delitos que se cometieron, que merecen castigo, tratando de castigar a estos viejitos que han sobrevivido, para cerrar un capítulo que debiera ser memoria y verdad”.
Y finalizó su alocución condicionando que “si bien sabemos que es una justicia parcial, incompleta y tardía pero al menos queremos esa justicia”.
También fueron oradores del acto el presidente de la biblioteca Fonseca, Alfredo Urrutia; el secretario general de Aten Centenario, Demián Romero y el delegado despedido de Aqualic Jorge Medina. En medio y en el cierre del programa participaron Anahí Delgado y Florencia Delgado representantes de Mujeres de Convergencia Socialista con un espacio musical y de contenido.
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